Archivos para Abril, 2008

Cuando los extremos se tocan

Adivine usted la ideología política del señor que está hablando en este video.

La solución, aquí.

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OVNIs en volcanes

Visto en Microsiervos:

Ayer por la tarde a las 19 horas en el Centro Social Universitario de la Universidad de Murcia: Presentación del libro “Abriendo los ojos a otra realidad” y conferencia “Los OVNIS y el cambio climático global”:

Nuestro mundo se encuentra en la actualidad enfrentando un evidente Cambio Climático violento […] ¿Tiene algo que ver la presencia de los Ovnis entrando en el interior de los volcanes en plena actividad en diversas partes del mundo? Ciertamente que sí, y tenemos mucho que decir al respecto junto con imágenes exclusivas nunca antes vistas en los medios de comunicación.

El conferenciante es el señor Sixto Paz:

Reconocido mundialmente como uno de los pocos contactados que ha dado prueba de su contacto y de los mensajes recibidos de seres que habitan en otros planetas y dimensiones. Es un investigador serio y profundo del fenómeno extraterrestre. Verdad, intuición e inteligencia son las cualidades que hacen que Sixto Paz sea uno de los llamados para que el planeta Tierra reciba el conocimiento de otros mundos.

El organizador es Afreciforho. Agárrense a sus asientos y visiten su página web.

Al mismo tiempo pero en otro lugar, en concreto en Norwich (Inglaterra), el profesor Andrew Watson de la Universidad de East Anglia (no confundir con James Watson, descubridor de la estructura del ADN, que trabajo a pocos kilómetros de allá, en la Universidad de Cambridge) ha presentado un modelo matemático bastante pesimista al respecto. Watson afirma que las posibilidades que teníamos a priori la raza humana para existir eran del 0.01% (que son las mismas que tiene la vida inteligente de aparecer en otro punto del Universo). La UEA es por cierto uno de los centros más avanzados del mundo en lo que respecta a investigación sobre el cambio climático, en donde no consideran objetos volantes no identificados como una posible hipótesis para este fenómeno.

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Debate sobre el cánon

Anteayer hablaron en CanalSur David Bravo y Javier Capitán sobre el cánon, en un debate en el que participaron 8 personas. Por desgracia, como suele ser habitual en este tipo de debates, muchas imprecisiones, muchas mentirijillas y ninguna conclusión. Parece que la asociación de iternautas empieza a perder el rumbo y llama a las descargas por internet ilícito civil. Por su parte los creadores (¿los qué?) siguen manchando la palabra cultura a su antojo.

Para quien esté interesado en el debate, gracias a faqoff lo tenemos en GoogleVideo (pero aviso, es una hora y media de programa).

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El método científico (IV). Ciencia y creencia.

Mi plan original para finalizar esta serie sobre el método científico era escribir otra fábula acerca de cómo se llega a obtener una teoría científica a partir de una hipótesis y cómo este proceso de construcción es diferente en las pseudociencias. Pero he cambiado de opinión. Asumo que si eres de los que está de parte de la ciencia, todo esto ya te lo sabrás, mientras que si eres de los que piensan que la ciencia es dogmática y un ogro que impide el crecimiento de otras ramas de conocimiento para conservar sus beneficios económicos, entonces lo que yo te cuente no te va a afectar mucho.

Por otra parte, es interesante ver siempre los dos puntos de vista de una cosa. Si uno tiene, por ejemplo, una cierta afiliación política, leer artículos y periódicos de la otra facción (e intentar comprender ese punto de vista) nos es de mucho más provecho que seguir potenciando nuestra hemiplejia con lo que ya nos sabemos (y nos puede servir para descubrir fallos en nuestro punto de vista y a la vez estar mejor informados para rebatir el contrario, si es que no nos convencen).

Fue una suerte tener hace un tiempo a un genuino homeópata en los comentarios del post Avogrado y la homeopatía. Creo que su intervención fue mucho más útil para convencer a los indecisos que cualquier cosa que pudiese escribir yo en un artículo.

En unos de nuestros blog amigos, en concreto en ¿Qué me estás contando? de J.M. Hernández, se está desarrollando ahora una conversación similar sobre ciencia y creencia en su post Hechos, teorías e hipótesis, que, aunque a estas alturas es ya largo, creo que vale mucho la pena leerlo, y que, como en el otro caso, será mucho más valioso que cualquier cosa que pueda yo escribir aquí ahora.

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BookFinder, motor de búsqueda de libros

Mientras en este blog seguimos rezando para que alguien construya de una vez un motor de búsqueda de viajes que nos permita planificar nuestras vacaciones sin tener que declarar el color de nuestra ropa que vamos a llevar en nuestro viaje de ida (y que además se incluyan de verdad todas las compañías low-cost y no sólo algunas), parece que para los libros en otros idiomas ya tenemos algo bastante bueno (admitimos que la complejidad no es la misma en los dos casos).

BookFinder.com nos permite una búsqueda avanzada de libros usados y nuevos en inglés, francés, flamenco, alemán e italiano en una base de datos de tiendas que contiene, dicen ellos, 150 millones de libros. Por desgracia nada en español, y lo que es peor, seguimos sin Amazon.es y sin una librería donde comprar libros en castellano a un precio comparable a nuestros vecinos europeos. (Bueno, si alguien conoce alguna, por favor diríjase a los comentarios.)

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Día del libro

Hoy es el día del libro, conmemorando la muerte el mismo día de dos genios de la literatura universal, Miguel de Cervantes y Williams Shakespeare. Por desgracia ninguno de los dos murió tal día como hoy de 1616: Cervantes fue enterrado el 23 de abril, pero murió probablemente el 22, aunque ni siquiera esto se sabe a ciencia cierta. Por su parte, Shakespeare murió el 23 de abril según el calendario juliano, que cambio un siglo después de su muerte al gregoriano según se rige actualmente la isla británica y que en alguno países de religión ortodoxa no se adoptó hasta el siglo XX. Según el nuevo calendario Shakespeare murió el 3 de mayo, casi dos semanas más tarde que el escritor español. El País publica un artículo sobre los mitos creados en torno a la relación de estos dos genios.

Bueno, recomendaciones personales para este día:

  • Una novela: La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera. Cuenta la vida y relaciones del doctor Tomáš y su novia Tereza en la Checoslovaquia recién invadida por los rusos en la primavera del 68 (léase El otro mayo del 68 en este blog). Habla de filosofía, de relaciones humanas, de comunismo y de muchas otras cosas con un estilo envidiable. Ojo, a alguna gente que conozco le pareció un ladrillo, creo que es de esos libros que no te dejan indiferente (para bien o para mal).
  • Un cómic: Maus, de Art Spiegelman. También podría recomendar la colección completa de For Beginners, de Writers&Readers, pero sólo está disponible en inglés. Maus cuenta la historia real del padre del autor, superviviente de Auschwitz. Ganó el premio Pullitzer.
  • Uno divulgativo: El hombre anumérico, de John Allen Paulos. Un clásico similar a Struck by lightning, comentado en este blog, pero centrándose menos en la estadística y más en los problemas que acarrea el desconocimiento de las matemáticas básicas en la vida real. Habla de engaños y pseudociencia, y de otros malentendidos menores. Critica ferozmente el sistema educativo norteamericano. Muy corto y legible.

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El método científico (III). Ciencia y pseudociencia.

El siguiente texto ha sido extraído de unicistas.com y comentado por El Pelopódromo. Entre paréntesis en rojo se señalan algunos rasgos propios que permiten diferenciar un texto pseudocientífico de uno que no lo es. Como opinión personal, simplemente el estilo narrativo (muy descuidado) es suficiente en muchos casos para darse cuenta del engaño. Hemos elegido un texto sobre homeopatía por ser una pseudociencia muy comentada en este blog. Por supuesto, la misma tecnología de detección se puede aplicar a cualquier otra: astrología, creacionismo, cienciología, móviles perpetuos, numerología, espiritismo y parapsicología, ufología, etc.

Disfruten.

LA HOMEOPATÍA ES UNA CIENCIA

La Medicina alopática (medicina convencional) es la ciencia y arte que busca prevenir ,tratar y curar las enfermedades mediante el uso de drogas “diferentes”. Si hay dolor, da un “anti” dolor, ataca solo las consecuencias, nunca las causas.
La HOMEOPATÍA es la ciencia y el arte que previene, trata y cura las enfermedades teniendo en cuenta el uso de sustancias o medicamentos “similares”. Trata a fondo los desequilibrios, no solamente a un nivel físico, sino también a un nivel emocional (anímico). Cubre las consecuencias (síntomas) y las causas entendiendo que la persona es única e indivisible. En tal sentido no existe subespecialidad alguna.
Considera que las defensas naturales del organismo son capaces de superar la mayoría de las enfermedades.
La Medicina Homeopática es una medicina de tipo energético (5), en la cual se toma al individuo como un ser único y particular, que es capaz de sentir y percibir por si mismo sus trastornos, ya sean de orden psíquico o físico en una forma particular, motivo por el cual considera a la enfermedad desde un enfoque distinto al de la medicina farmacológica oficial.
La medicina farmacológica o alopática no cumple con esta característica (1), puesto que fomenta la existencia de especialidades e incluso sub-especialidades de una especialidad (Ej.: Medicina Interna con Hepatología, cardiología, oftalmología con retinología, etc.).
Ello implica que la medicina convencional “disgrega” al hombre como un ser total e integral, sin tener en cuenta que se trata de una unidad bio-psico-espiritual (5) , quien puede sufrir tanto de uno como de otro plano. Por este motivo pierde una gigantesca fuente de información, ya que se distrae en “el árbol”, sin tener en cuenta “el bosque”.
En la Homeopatía, el objetivo es estimular o restablecer, con los medicamentos, este potencial excepcional de salud que existe en cada Ser Humano.
Dos elementos son fundamentales en su método:
1. La similitud entre una sustancia y el cuadro a tratar.
Determinadas sustancias, utilizadas en dosis ponderables, provocan síntomas en una persona sana mientras que utilizadas en dosis muy bajas o infinitesimales (4) pueden curar estos síntomas en una persona enferma.
2. La individualización del tratamiento. La homeopatía se caracteriza, también, por la individualización del tratamiento. Ello significa que para un clínico homeópata, no hay enfermedades sino enfermos (8 ). El método homeopático necesita conocer todos los síntomas del paciente tanto los relacionados directamente a su enfermedad como los que indican su reacción individual ante esa misma enfermedad.
Para tratar las enfermedades se utilizan los llamados medicamentos homeopáticos los que se fabrican a partir de sustancias de origen natural: vegetal, mineral, animal. Estas sustancias básicas están altamente diluidas, según el método homeopático, lo que explica el carácter menos tóxico de estos medicamentos, debido a la escasa cantidad de sustancia activa presente (2).
Se considera que un medicamento es homeopático, cuando es capaz de provocar sobre un individuo sano y sensible, un conjunto de síntomas, característicos y propios de dicho remedio, y de curar a un individuo enfermo quien tenga los mismos síntomas que las que provoca sobre el individuo sano.
Por lo tanto, en el primer caso se trata de inducir al organismo a una enfermedad de tipo artificial; por lo contrario, en el segundo se trata de curar una enfermedad natural del individuo.
Cuando se estudian los medicamentos a dar, se establece una experiencia científica (6), en tal sentido los efectos son capaces de ser repetidos una y otra vez, experimentando en voluntarios sanos (8 ).
La pregunta es: qué es más científico, experimentar con animales, dividiendo el estudio en órganos y sistemas, o tener en cuanta la TOTALIDAD de la persona, haciendo estudios exclusivamente en seres humanos (6).
El medicamento homeopático contiene la información necesaria y suficiente para que una persona retome el equilibrio perdido. Esa información coincide con la información desviada a ser tratada (enfermedad), por el principio de la similitud, y de dicha coincidencia surge el efecto: la curación.
Ninguna otra forma de tratamiento médico es tan específica y profunda como la Homeopatía.
Esta información biológica también la conocemos como “información celular” o “memorias virtuales celulares” (4) y que es el mecanismo que permite a toda célula del organismo, ejecutar su función según el Programa original que le dio la Naturaleza (5).
El mejor ejemplo de esta energía informada, es el material genético (4), es que no solamente es un elemento transportador de caracteres, sino que todo un complejo de información.
Otro ejemplo similar fácil de comprender porque puede verse físicamente son los llamados “chips de memoria” de los computadores. Ello explica que el tamaño físico no siempre guarda relación con la capacidad real operativa. (4)
La energía emitida por la partícula homeopática (5), ha demostrado gran potencia en las fotografías Kirlian. Su radio de acción es mayor que la emitida por una partícula farmacológica del mismo producto.

LAS PSEUDOCIENCIAS:
(1) Descalifican las críticas por parte de las ciencias, a menudo, utilizando falacias ad hominem, aduciendo conspiraciones o proclamándose objeto de persecución cuando sus planteamientos son rebatidos
(2) No aplican una metodología de carácter científico.
(3) Proclaman teorías para las que no aportan pruebas empíricas, que a menudo contradicen abiertamente resultados experimentales conocidos y aceptados por las ciencias bien establecidas.
(4) Utilizan lenguaje científico pero sólo en apariencia, desconociendo o malinterpretando su significado.
(5) Invocan entes inmateriales o sobrenaturales inaccesibles a la investigación empírica, tales como fuerza vital, creación divina, inconsciente metafísico, necesidad histórica, etc.
(6) Proclaman y exigen que se reconozca su carácter científico, pero sólo ante el público general, renunciando a poner a prueba sus explicaciones ante la comunidad científica establecida. El hecho de reclamar estatus científico las diferencia de otras actividades como las religiones
(7) Son inmutables. Al no tener bases experimentales, no cambian incluso ante nuevos descubrimientos.
(8 ) Proclaman teorías inconexas con los conocimientos y teorías de la ciencia.

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[Libro] Struck by lightning

Autor: Jeffrey S. Roshental

Idioma: Por desgracia, sólo en inglés.

Precio: 8 euros + gastos de envío en Amazon.

Este es un libro estupendo de esos de “divulgación amena” en la que a través de ejemplos, historias y chistes nos sumergimos en el mundo de la estadística. Se trata casi todo el espectro de la estadística moderna sin una sóla fórmula matemática.

Se explica la Ley de los números grandes, esa que dice que según repitamos un experimento el número suficiente de veces, los resultados empíricos se parecerán cada vez más a los resultados teóricos. En esta ley se basa el éxito de los casinos y juegos de azar en los que las reglas están ligerísimamente balanceadas del lado de la banca (del orden de menos de 1% de ventaja) que Rosenthal trata en un capítulo aparte en el que habla entre otros juegos del Black Jack y la ruleta.

Los siguientes capíutlos son algo evidentes y más aburridos, sobre funciones de utilidad y probabilidad básica (por ejemplo, de morir en un accidente terrorista o en un coche yendo al tabajo). Pero hacia el final la cosa se pone más y más interesante: distribuciones de probabilidad que nos permiten conocer lo que valen las encuestas (que ya comentamos en el blog y, ¡sorpresa!, uno de los ejemplos utilizados son las elecciones españolas de 2004), márgenes de error, la función gaussiana, incertidumbre, método de Montecarlo, cómo funcionan los programas anti-spam, el ADN desde un punto de vista probabilístico, sistemas dinámicos y mil cosas más explicadas de un modo ameno y sin pesadas fórmulas matemáticas.

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El otro mayo del 68

En mayo del 68 Milos Forman estaba en París, a diferencia de tantos encanecidos rebeldes españoles que recuerdan vivamente y con tanta nostalgia las barricadas del Barrio Latino, pero en sus memorias los célebres acontecimientos de entonces no ocupan más de dos o tres líneas de pasada. Gracias al éxito internacional de Los amores de una rubia había podido salir provisionalmente de la Checoslovaquia comunista, descubriendo con gran asombro que sus colegas occidentales hacían compatible el disfrute de la libertad de expresión y de todas las ventajas de la sociedad de la abundancia con una simpatía extrema hacia los regímenes de los que él y sus amigos aspiraban a toda costa a huir. Forman viajó a París para escribir un guión junto a Jean Claude Carrière: “Pero poco después”, escribe, “los estudiantes de la orilla izquierda empezaron su revolución. Quemaron coches, pintaron consignas políticas ingeniosas en las paredes, entablaron batallas contra la policía…”. No dice nada más; ni siquiera cuenta que por esos mismos días estuvo en el Festival de Cannes, y que allí pudo observar todavía más de cerca el chocante fervor revolucionario de la elite intelectual más mimada del mundo. Para él las banderas rojas, las hoces y los martillos, la retórica marxista, eran símbolos de la siniestra opresión política que padecía su país: aquella gente las esgrimía como símbolos de rebelión. Más raro aún le parecía que cineastas, periodistas y escritores, cuya forma de vida es la libertad de expresión, celebraran regímenes en los que ésta no existía, y que viviendo declarándose tan enemigos de toda autoridad y de toda ortodoxia esgrimieran retratos nada menos que de Lenin y de Mao. En 1968, en China, la llamada Revolución Cultural estaba alcanzando su siniestro apogeo de matanzas, encarcelamientos, pavorosos lavados colectivos de cerebro: justo entonces, en París, en medio de la presunta explosión de todas las heterodoxias, Mao aparecía como el más cool de todos los libertadores. La imaginación al poder.

A Forman todo aquello le parecía demasiado absurdo como para producirle siquiera enojo. (…) No cuesta nada imaginar al Forman de 1968, ebrio de la libertad con que se había encontrado al salir de su país, incrédulo y agradecido por los elogios que le dedicaban maestros a los que había admirado desde muy joven en su Praga lejana, asistiendo en Cannes a los delirios marxistas-leninistas de Godard, observando aquellas sesiones de palabrería melodramática y banderazos doctrinarios con la distancia escéptica de quien ha sufrido de verdad y en propia carne los espantos de la historia. Aquellos hijos de la comodidad burguesa y de las libertades europeas jugaban alegremente a la revolución, y tenían ideas tan desmedidas acerca de sí mismos que imaginaban que boicoteando el Festival de Cannes estaban transformando el mundo. Para Forman, que llegaba a Cannes todavía con el deslumbramiento de un provinciano, y que dependía tanto del éxito de sus películas para eludir la opresión y la censura de su país, que no hubiera festival ese año fue sobre todo una decepción, y un contratiempo. Alguien más observaba entonces las cosas con una distancia que lo volvía un solitario. En Cannes, ese año, François Truffaut consumó la ruptura con Godard, y tuvo la audacia de decirle en una carta algo que inmediatamente lo convirtió en un proscrito: que en las batallas campales entre policías y estudiantes se sentía más cerca de los primeros, hijos de campesinos, que de los sublevados, hijos de burgueses.

(…) En la primavera de 1968 la gente se sublevaba en Praga pidiendo libertades democráticas, no fantasías totalitarias, y justo ese verano, cuando los estudiantes revolucionarios de París disfrutaban de las vacaciones, carros de combate soviéticos invadían Checoslovaquia y dejaban a Milos Forman sin un país al que volver. No en mayo, sino en abril de 1968, Martin Luther King viajaba a Memphis para apoyar una huelga de los trabajadores municipales de la limpieza y era asesinado por un pistolero a sueldo. (…) Era en Memphis y en Praga donde estaba la revolución, no en París.

Este artículo impagable lo ha escrito nuestra letra u, Antonio Muñoz Molina, para El País.

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Encuentre las 7 diferencias

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El método científico (II). Teorías y leyes.

“La teoría de la evolución no es más que eso, una simple teoría“.

Estas palabras podrían ser puestas en boca de muchos creacionistas que intentan desacreditar las teorías evolucionistas propuestas por Charles Darwin y que tienen mucho éxito en algunos países como Polonia o los EE.UU. Pues bien, aclaremos algunos conceptos:

  • Una hipótesis es una proposición que no ha sido comprobada todavía empíricamente, y que intenta describir o justificar un sistema o fenómeno. Debe pasar un periodo de pruebas antes de ser validada. Por ejemplo, cuando se nos para el coche en mitad de la carretera podemos plantear las siguientes hipótesis: se nos ha acabado la gasolina, el motor ha gripado, Dios ha decidido que mi coche se pare. Algunos indicios o pruebas nos harán ir descartando algunas hipótesis y prefiendo otras. Ver humo saliendo del capó en el ejemplo nos haría inclinarnos por seguir investigando la segunda de las hipótesis. Es difícil encontrar algún indicio para la tercera hipótesis.
  • Una teoría científica es una explicación o descripción científica a un conjunto relacionado de observaciones o experimentos que han sido verificados. Se basa en una hipótesis sometida a experimentos por un grupo de científicos. Para que una hipótesis se convierta en teoría tiene que pasar un riguroso proceso de experimentación.
  • Por último, una ley es una relación entre dos o más variables demostrada empíricamente. Por ejemplo la ley de gravitación de Newton relaciona fuerzas de atracción entre cuerpos con sus masas y distancia entre ellas. Debido a que es una relación directa entre variables, una ley tendrá casi siempre una fórmula matemática asociada (cosa que no sucede en una teoría).

Una teoría, una vez respaldada condebidamente, nos permite hacer predicciones sobre ella. También lo permiten las leyes, y por ejemplo la ley de gravitación fue lo que permitió el descubrimiento de Neptuno cuando los aparatos de la época no era lo suficientemente potentes para visualizarlo. Además, una teoría es indemostrable matemáticamente; eso no quiere decir que sea necesariamente falsa. No nos dejemos engañar por sus nombres: una ley tampoco es infalible. De hecho con la llegada de Einstein aprendimos que Newton estaba equivocado, y con la llegada de la mecánica cuántica supimos que a su vez Einstein también lo estaba. O, para ser exactos, las leyes de Newton y Einstein se demostraron imprecisas o incompletas bajo algunas condiciones.

Pensemos en la teoría de la evolución, en todas las hipótesis que la conforman y que han sido contrastadas empíricamente a lo largo de muchos años. Nunca ha emergido un indicio que vaya absolutamente en su contra. Así que la próxima vez que oigas aquello de “es sólo una teoría“, ya sabes de lo que están hablando.

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El método científico (I). Hay un dragón en mi garaje.

En mi garaje vive un dragón que escupe fuego por la boca.

Supongamos (sigo el método de terapia de grupo del psicólogo Richard Franklin) que yo le hago a usted una aseveración como ésa. A lo mejor le gustaría comprobarlo, verlo usted mismo. A lo largo de los siglos ha habido innumerables historias de dragones, pero ninguna prueba real. ¡Qué oportunidad!

- Enséñemelo – me dice usted.

Yo le llevo a mi garaje. Usted mira y ve una escalera, latas de pintura vacías y un triciclo viejo, pero el dragón no está.

- ¿Dónde está el dragón? – me pregunta.

- Oh, está aquí – contesto yo moviendo la mano vagamente -. Me olvidé decir que es un dragón invisible.

Me propone que cubra de harina el suelo del garaje para que queden marcadas las huellas del dragón.

- Buena idea – replico –, pero este dragón flota en el aire.

Entonces propone usar un sensor infrarrojo para detectar el fuego invisible.

- Buena idea, pero el fuego invisible tampoco da calor.

Se puede pintar con spray el dragón para hacerlo visible.

- Buena idea, sólo que es un dragón incorpóreo y la pintura no se le pegaría.

Y así sucesivamente. Yo contrarresto cualquier prueba física que usted me propone con una explicación especial de por qué no funcionará.

Ahora bien, ¿cuál es la diferencia entre un dragón invisible, incorpóreo y flotante que escupe un fuego que no quema y un dragón inexistente? Si no hay manera de refutar mi opinión, si no hay ningún experimento válido contra ella, ¿qué significa decir que mi dragón existe? Su incapacidad de invalidar mi hipótesis no equivale en absoluta a demostrar que es cierta. Las afirmaciones que no pueden probarse, las aseveraciones inmunes a la refutación son verdaderamente inútiles, por mucho valor que puedan tener para inspirarnos o excitar nuestro sentido de maravilla. Lo que yo he pedido que haga es acabar aceptando, en ausencia de pruebas, lo que yo digo.

Lo único que ha aprendido usted de mi insistencia en que hay un dragón en mi garaje es que estoy mal de la cabeza. Se preguntará, si no se puede aplicar ninguna prueba física, qué fue lo que me convenció. La posibilidad de que fuera un sueño o alucinación entraría ciertamente en su pensamiento. Pero entonces ¿por qué hablo tan en serio? A lo mejor necesito ayuda. Como mínimo, puede ser que haya infravalorado la falibilidad humana.

Imaginemos que, a pesar de que ninguna de las pruebas ha tenido éxito, usted desea mostrarse escrupulosamente abierto. En consecuencia, no rechaza de inmediato la idea de que haya un dragón que escupe fuego por la boca en mi garaje. Simplemente, la deja en suspenso. La prueba actual está francamente en contra pero, si surge algún nuevo dato, está dispuesto a examinarlo a ver si le convence. Seguramente es poco razonable por mi parte ofenderme porque no me cree; o criticarle por ser un pesado poco imaginativo… simplemente porque usted pronunció el veredicto escocés de “no demostrado”.

Imaginemos que las cosas hubiesen sido de otro modo. El dragón es invisible, de acuerdo, pero aparecen huellas en la harina cuando usted mira. Su detector de infrarrojos registra algo. La pintura de spray revela una cresta dentada en el aire delante de usted. Por muy escéptico que se pueda ser en cuanto a la existencia de dragones – por no hablar de seres invisibles – ahora debe reconocer que aquí hay algo y que, en principio, es coherente con la idea de un dragón invisible que escupe fuego por la boca.

Ahora otro guión: imaginemos que no se trata sólo de mí. Imaginemos que varias personas que usted conoce, incluyendo algunos que está seguro que no se conocen entre ellas, le dicen que tienen dragones en sus garajes… pero en todos los casos la prueba es enloquecedoramente elusiva. Todos admitimos que nos perturba ser presas de una convicción tan extraña y tan poco sustentada por una prueba física. Ninguno de nosotros es un lunático. Especulamos con lo que significaría que hubiera realmente dragones escondidos en los garajes de todo el mundo y que los humanos acabáramos de enterarnos. Yo preferiría que no fuera verdad, francamente. Pero quizás todos aquellos mitos europeos y chinos antiguos sobre dragones no eran solamente mitos…

Es gratificante que ahora se informe de algunas huellas de las medidas del dragón en la harina. Pero nunca aparecen cuando hay un escéptico presente. Se plantea una explicación alternativa: tras un examen atento, parece claro que las huellas podían ser falsificadas. Otro entusiasta del dragón presenta una quemadura en el dedo y la atribuye a una extraña manifestación física del aliento de fuego del dragón. Pero también aquí hay otras posibilidades. Es evidente que hay otras maneras de quemarse los dedos además de recibir el aliento de dragones invisibles. Estas “pruebas”, por muy importante que las consideren los defensores del dragón, son muy poco convincentes. Una vez más, el único enfoque sensato es rechazar provisionalmente la hipótesis del dragón y permanecer abierto a otros datos físicos futuros, y preguntarse cuál puede ser la causa de que tantas personas aparentemente sanas y sobrias compartan la misma extraña ilusión.

Carl Sagan. “El mundo y sus demonios“.

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Vence Berlusconi

“Nos esperan años muy difíciles”.

– Berlusconi.

Como en España, reina el bipartidismo. Como en España, después del batacazo de IU en España, los comunistas italianos se llevan el 3.5% de los votos. Bertinotti ha dimitido. El PSI se lleva el 1%.

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Fórmula para el bien y el mal

Visto en Gaussianos.

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¿Habrá Juegos?

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[Cine] Zeitgeist. 2ª parte.

El mito del 11-S según Zietgeist: un grupo de gente venida de las cavernas de Afganistán secuestra cuatro aviones, burla las medidas de seguridad del país más poderoso del mundo y comete el mayor atentado de su Historia.

La Verdad del 11-S según Zeitgeist: el Gobierno americano necesita una buena excusa para atacar los países productores de petróleo en Oriente Medio. Así que planea echar abajo las torres gemelas, contrata a un puñado de pilotos kamikazes en alguna web de empleo, por si acaso instala bombas por todo el edificio en ambas torres sin que ninguno de sus trabajadores se entere de lo que están haciendo, y las hace explotar unos minutos después del impacto de los aviones para asegurarse de que cae, además de cortar varias vigas para máxima seguridad. Para darle más realismo, hace caer un avión con varios pasajeros en mitad de la nada, y hace explotar una parte del Pentágono; como no les quedaban aviones disponibles simplemente la vuelan pero dicen de todos modos que fue un avión el que se estrelló, aunque no es cierto. Pierden millones y millones de dólares echando abajo el centro neurálgico de los negocios neoyorquinos, además de matar a 3.000 de sus ciudadanos y tener que costear seguros médicos para los heridos e indemnizaciones para los familiares de los muertos. Luego de todos modos se inventan una excusa distinta para invadir Iraq porque su prurito literario es infinito (esto no lo dicen en el vídeo). Ninguno de los ingenieros, administrativos y agentes de la CIA involucrados en la trama dice ni pío aunque sabe que muchos de sus amigos que trabajan en las torres morirán o, siendo macabros, que podrían sacarse un buen dinerito soplando esto a la prensa. Bueno, o quizás nadie murió y esos tres mil muertos son parte de la trama también. Los sistemas de seguridad fallaron estrepitosamente, a pesar de que 12 países según el largometraje habían avisado a los EE.UU. de un ataque inminente de Al-Qaeda. Estos avisos fueron ignorados porque quien iba a atacar no era Al-Qaeda claro, sino la CIA.

Por suerte toda esta gente americana es una incompetente y ha dejado pruebas del delito por todas partes, así que lo chicos de Zeitgeist, con un cursillo en ingeniería edil comprado por fascículos (como dice Noam Chomsky) y un puñado de fotos y testimonios reconstruye la verdad ofreciéndosela a un precio muy reducido, casi un regalo, al pueblo americano sobre lo que realmente pasó aquel fatídico día. Nos muestran una viga cortada, las explosiones en pisos intermedios, los testimonios de periodistas que pasaron por el Pentágono y no vieron ningún avión, un químico hablando al que no queda más remedio que creer y unos diseños gráficos estupendos sobre la inviabilidad de tirar abajo la estructura de las torres sin una ayudita de TNT y concluyen que aquí se ha producido la mayor conspiración de la Historia de los EE.UU. y aquí nadie se ha enterado salvo ellos y cuatro más.

Sin comentarios.

Otras páginas web se han tomado la molestia de comentar alguna de estas teorías.

(Pequeña anotación sobre el líder de los cavernícolas: es licenciado en Economía; algunas fuentes apuntan a que tiene más de un título universitario; vivió una temporada en Londres, alejado de las cavernas; es miembro de una de las familias más ricas de Arabia Saudí.)

Noam Chomsky acaba de publicar un libro muy interesante que intentaremos comentar en el futuro próximo en el que habla de todas estas teorías de la conspiración. Mientras tanto, en YouTube está disponible una charla en el que Chomsky da su opinión sobre este tema, opinión que compartimos totalmente. Desgraciadamente está disponible sólo en inglés.

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