Y sin embargo se mueve

Hoy habría cumplido (de haber llevado una vida más relajada) 443 años Galileo Galilei. Aunque nacido en Padova (norte de Italia), pasó su plenitud intelectual en Venecia, en aquel tiempo en que era Venecia una gran ciudad poblada por venecianos. Aprovechando la onomástica aclararemos hoy un par de mitos urbanos que sobrevuelan su figura.

Mito número 1: A Galileo lo quemaron en la hoguera.

No muy lejos en el tiempo y en el espacio fue condenado el humanista napolitano Giordano Bruno por, entre otras cosas, demostrar (mal) que el Sol era más grande que la Tierra y sostener que el universo es infinito. La iglesia le ofreció retractarse y sin embargo Giordano, en el que el instinto de conservación no funcionaba adecuadamente, prefirió morir por sus (equivocadas) ideas, de muerte lenta, que cantaba Brassens. Fue pasado por el brasero en el año 1600 en el bello Campo dei fiori de Roma, en donde hoy decenas de turistas beben cerveza a los pies de la estatua en su honor (véase foto).

El caso de Galileo fue disinto: él sí se retractó. Tras ser enviado a juicio en 1633 (ya andaba justo de fuerzas por enteonces), Galilei rechaza la teoría copernicana y su pena es conmutada a cadena perpetua (a su vez conmutada a quedarse en su casa de Florencia castigado sin salir). Murió de viejo en Arcetri a los 78 años. Le habían levantado el castigo con anterioridad debido a su precario estado de salud (estaba ciego) y prefirió ir a morir cerca del mar.

Mito número 2: Y sin embargo se mueve.

Los cobardes solo amenazan cuando están a salvo; pero éste no es el caso de Galileo. Su famosa frase “Eppur si muove!“, algo así como “y sin embargo se mueve” (aunque un español nunca lo expresaría así), pronunciada supuestamente tras recibir la sentencia condenatoria (en algunas versiones dirigida con furia al tribunal, en otras en voz baja mientras salía de la sala) se une a una egregia lista de citas apócrifas insignes, de la que podríamos citar como pareja de baile la muy conocida de Voltaire “no estoy de acuerdo con sus ideas, pero lucharé para que pueda decirlas”, o algo así (tampoco es necesaria mucha precisión que para algo es apócrifa). La frase de Galileo fue en realidad inventada algunos siglos después (en 1757) por el periodista turinés Giuseppe Baretti.

2 comentarios en “Y sin embargo se mueve

  1. Con suerte llegaréis a ser uno de esos casos de equipos matemáticamente descendidos y en competiciones europeas.

    Acabo de ver una peli que sé que os va gustar: ‘La fame e la sete’ de Antonio Albanese. Para agudizar vuestro conocimiento del dialecto siciliano.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s