Feliz año 2009

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Por qué flotan los barcos 4.264
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Audiolibros gratis 3.573
[Hoax] Marcar el PIN en el cajero al rev 3.292
Lo que no inventó Edison 3.081
Por qué flotan los barcos (y II) 2.446
Clases de geometría 1.553
Avogadro y la homeopatía 1.373
[Libro] Eduardo Galeano – Espejos 1.372
Trabajar en Inglaterra hablando español 1.356
[Hoax] free-news.org, información “inde 1.173
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El número de Dios es 23

Decíamos hace unos meses que el número máximo de movimientos para resolver cualquier cubo de Rubik, conocido en el ambiente matemático como número de Dios, era 26. Desde entonces ya se ha rebajado esa cifra dos veces. Primero a 25 y ahora, del mismo autor, tenemos la demostración matemática que nos muestra que el máximo número de movimientos es 23.

El autor de la prueba es Tom Rokicki y la demostración, para los muy aficionados a las matemáticas, está disponible en su página personal.

[Libro] Eduardo Galeano – Espejos

Este es uno de los libros más originales que han caído últimamente en mis manos. La idea, a decir verdad, no es absolutamente original, porque ya nos la encontramos en formato audio en los fantásticos pasajes de la Historia de J.A. Cebrián, que en paz descanse, y en formato escrito en otros libros de Historia subdivididos en capítulos cortos. Pero en este caso, Galeano aporta su magnífico estilo literario mezclando la Historia y la lírica en estos episodios universales que es Espejos.

La intención del libro es desempolvar la Historia oculta de los países y minorías menos poderosos, haciendo hincapié en la situación histórica de las mujeres y los hombres de raza no blanca. Seguir leyendo “[Libro] Eduardo Galeano – Espejos”

Cuando el matado se vuelve matador

Toros que mataron a matadores famosos, curiosidades e historia:

  • Islero: corneó a Manolete y lo dejó malherido y al borde la muerte. Las malas lenguas dicen que al torero lo mató una transfusión en mal estado y no la cornada del toro en la femoral. Otras leyendas urbanas cuentan que a Manolete le gustaba pitonear personas además de toros por las plazas de Badajoz. Al toro lo remataron por si le entraban ganas de matar a más gente, aunque la cornada fue cuando Manolete entraba a matar y probablemente Islero ya había perdido mucha sangre para sobrevivir. Era un Miura. Fue en la plaza de Linares, el 28 de agosto de 1947.
  • Avispado: Otro al que le gustaban las femorales, corneó en Pozoblanco al torero Paquirri en 1984. Subastaron su cabeza en eBay recientemente, con un precio de salida de 30.000 euros. No sabemos si encontró comprador.
  • Bailador: Mató a Joselito de Talavera, el Gallo, en 1920. Hoy todavía se guarda un minuto de silencio en las corridas celebradas en España durante ese día, el 16 de mayo.
  • Granadino: Acabó con Ignacio Sánchez a las 5 en punto de la tarde del 13 de agosto de 1934. De Granadino poca gente se acuerda, pero al torero Federico García Lorca se encargó de inmortalizarlo en “Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías“.
  • Jocinero: En 1862 mató de una cornada al corazón a Pepote, Rafael Guerra. Al torero le dió tiempo a levantarse y llegar a la enfermería de la plaza. Él fue el autor original de uno de los mejores aforismos de la cultura hispana: “Lo que no pue sé no pue sé y ademá es imposible”.

Fonética en 5 párrafos

Dentro de los idiomas indoeuropeos hay dos lenguas de estudio habitual cuyo sistema fonético es horripilante. (O más precisamente la transcripción escrita de los fonemas.) Uno es el francés y el otro, quizás por influencia de éste, el inglés. En el resto (no los conozco todos) se lee como se escribe (con sus excepciones) y no supone un problema para el aprendiz hispanohablante.

Así que los hispanohablantes que aprenden inglés o francés de libro o en el colegio se suelen topar de bruces con la amarga realidad cuando llega el momento de iniciar una conversación con un nativo: los 8 años de clases sirven de poco cuando la pronunciación y la comprensión oral es nula, pues otro problema que tenemos es la pronunciación a la española de muchas palabras inglesas o francesas de uso común, incomprensible para el nativo. Métodos para superar esto hay muchos, como potenciar las clases audiovisuales en los colegios o contratar más profesores nativos (yo nunca tuve uno). 

En el colegio y en la mayoría de manuales de idiomas que manejo, por alguna razón que desconozco, no se enseña la herramienta que con menor esfuerzo (entiendo que los profesores nativos son caros) se puede paliar en mayor medida este problema: enseñar la transcripción fonética, o más concretamente el alfabeto fonético internacional (AFI en español o IPA en inglés). Conociendo el IPA podemos consultar en un diccionario con transcripción fonética la pronunciación correcta de una palabra que, de otro modo, sólo podríamos adivinar. Los usuarios de Macintosh tienen a su disposición el diccionario americano de Oxford, para inglés, en la aplicación Dictionary. Los usuarios de Windows o Linux tienen otros diccionarios IPA on-line disponibles o en papel, como el de la imagen (el de Collins). También nos encontramos el IPA en muchas transcripciones de nombres en la Wikipedia, lo que nos ayuda a saber, por ejemplo, que Genghis Khan no se pronuncia “Jenjis Kan” sino “Chinguis Jan”.

Para aprender el IPA es poco recomendable empezar a memorizar la tabla de sonidos. Lo que interesa es ser capaz de leer la transcripción de una palabra y por lo general la transcripción fonética coincide con la letra que debemos pronunciar. Vamos a ver un ejemplo, en la palabra inglesa pronunciation tenemos:

|prənʌnsɪˌeɪʃ(ə)n|

Las dos barras nos marcan que estamos transcribiendo los fonemas en IPA; el apóstrofe en la base nos dice en qué sílaba estará el estrés acento de la palabra (sobre eɪ en este caso, o sea pronunciAtion); por su parte, los parentesis expresan que la pronunciación de un fonema es opcional o varía según el área. Del resto, sólo hay tres símbolos que no reconocemos de primeras: əʌʃ. Es ahora cuando debemos consultar un diccionario de audio (francés) para saber cómo se pronuncian, o bien podemos ver un ejemplo de palabra con ese fonema en una guía de referencia y utilizar una herramienta como Forvo para obtener una pronunciación nativa o usar un diccionario auditivo con todos los fonemas: ʌ es una a algo más cerrada que la española (en español cada vocal tiene una pronuciación posible, mientras que otras lenguas peninsulares, como el gallego y el catalán, tienen en algunos casos dos posibilidades de apertura para algunas vocales). ʃ es una ese como en “Schweppes” o en gallego “Muxía”. ə es una e neutra pronunciada en inglés en la combinación de cualquier vocal con la letra erre, también existe en francés y es una e española algo más cerrada. Tenemos así que la palabra inglesa pronunciation se pronuncia algo así como “prenansiEIshn”, con una e y una a algo más cerradas de lo habitual, y no “pronunsiashion” que es la pronunciación a la española habitual.